14 de abril de 2009 - La fiesta Fianna

14 de abril de 2009 - Luna Ahroun

Los festejos tras la derrota de Mór-Ríoghain son espectaculares. Si de algo saben los Fianna es de montar una fiesta. Ha sido divertido ver cómo Melodía del alba no termina nunca de caer ebrio, mientras que Caminante del filo sí. También ha sido divertido ver a la gente bailar. No tan divertido que bailaran Hija del Halcón y Melodía del alba.

El enfado me ha podido. Como castigo, Melodía del alba me ha rebajado a ser la sierva de Hija de Halcón durante el resto de la estancia en el túmulo. Sé que es una buena idea en realidad, que me servirá para espiarla. A pesar de que quede humillada, es una buena maniobra, así que en el fondo estoy satisfecha.

Para mi sorpresa, he recibido un mensaje: Mihail está aquí. No dará la cara en público, pero me ha citado en una sala tranquila en la que me ha premiado con la oportunidad de ser Fostern. Lo único que debo hacer para ello... es un rito mediante el que Melodía del alba quedará enlazado al conocimiento de mi mentor. De ese modo, Mihail podrá saber todo lo que ocurre en el entorno de Melodía del alba. Me debato entre los dos caminos. Por uno cumplo con mi deber hacia él, hacia los Señores de las sombras, traicionando a mi alfa. Por otro, me niego y mi lealtad queda expuesta y alineada con mi manada, enfadando a mi mentor. Finalmente, la balanza se decanta cuando añado un dato más: el poder que me daría convertirme en Fostern. Poder para ayudarlos a ambos, a mi manada y a mi tribu. A Gaia. Así que acepto, esperando que con algo de suerte, Melodía del alba entienda que lo hago por el bien mayor.

Finalmente, tomo una decisión para con la manada: nuestro totem, Ardilla, será reemplazado por el misterioso espíritu feérico Pwahc. Él se niega, por supuesto, es parte de su naturaleza llevar la contraria y no querer cuidar de otras criaturas. Pero le convenzo. La marcha de Ardilla me entristece, aunque no tuviéramos tantas cosas en común ha sido un espíritu amable y servicial, y la admiro. Pero necesitamos convertirnos en una leyenda, y para ello, necesitamos un totem legendario. Sé que he hecho lo correcto, y los demás miembros de mi manada aceptan el cambio también. Brindamos por Ardilla y nos despedimos de ella con algo de pena pero también con alegría. ¿Es por esto que celebran tanto los Fianna? ¿Para que los recuerdos de momentos tristes también tengan matices alegres?

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