9 de abril de 2009 - El túmulo de Monolito
9 de abril de 2009 - Luna Ahroun
Al llegar a la isla soy capaz de sentir al Wyrm. Nos adentramos por el plano físico en una especie de tumba antigua de piedra. La entrada por el plano espiritual está cerrada, por lo que deducimos que alguien ha entrado o salido por el plano físico, igual que nosotros. Está oscuro como la boca del lobo, pero gracias a mi don de tejer las sombras conseguimos ver.
En el interior consigo atisbar una red umbral. Reconozco lo que creo que es un don que yo misma sé, pero antes de poder explorarlo más, llegamos a una sala en la que hay cuatro estatuas de piedra. En la umbra, además, soy capaz de ver un espíritu de un ciervo en llamas y un garou. El garou da con su lanza en el suelo, y en ese momento los golems de piedra se movilizan y nos atacan.
Caminante del filo destruye rápidamente a uno de ellos, mientras Daga nocturna atraviesa una pared de piedra que la había aislado y se une al combate. Melodía del alba, de forma similar, consigue abrirse un hueco y yo me deslizo hasta su lado. Viendo que uno de los golems tiene capacidad de generar esas paredes a nuestro alrededor, intento averiguar si tiene que ver con la red espiritual. Sin embargo, lo que veo es que el garou se nos acerca. A su alrededor hay un espíritu de viento, y porta una garrafa con un glifo que me indica que dentro hay un espíritu de agua.
En ese momento, deduzco erróneamente que la red espiritual no es más que el totem del Monolito. Me sorprende poder introducirme en un totem, pero interpretando que si el otro garou está allí debe ser seguro, me aventuro. Al momento sufro muchísimo daño, y me doy cuenta de mi error. Procuro salir de la umbra cuanto antes, especialmente viendo que el garou se me acerca, pero de nuevo sufro tanto daño que caigo inconsciente.
Algo sucede, y a nuestro alrededor una onda expansiva prácticamente lanza a la manada al suelo. Los golems se quedan inertes, y tras despertarme salimos ante la alerta de Ardilla de que hay alguien saliendo. En el exterior, el garou se aleja con sus espíritus, pero Melodía del alba entra en frenesí intentando perseguirle. El garou intenta escapar a lomos del espíritu del agua, pero antes arroja su lanza contra Melodía del alba. Él la redirige, pero al haberse cubierto su retirada con el espíritu de viento, el ataque resulta inútil. Tras el breve enfrentamiento el garou se marcha, no sin antes poder ver que tiene una Pura raza de los Colmillos plateados que me resulta familiar.
Al volver al plano umbral, me doy cuenta de que el espíritu de Monolito definitivamente está muerto. Comparto mi teoría con el grupo, pero no sacamos nada en claro más allá de entrar de nuevo para ver qué más ha hecho. Melodía del alba observa la lanza que el Colmillo plateado le ha arrojado, viendo que es un objeto poderoso pero corrupto.
En el interior del túmulo, las paredes se están deteriorando, borrándose lentamente la historia que mediante pictogramas narraba lo que Cristal de ceniza ya nos explicó. Decidimos dejar la lanza de Morrigan aquí, protegida por el espíritu del viento que acompaña a Melodía del alba, y volver al túmulo antes de que la luna llena nos de problemas.
Una vez allí nos reunimos con Noche de verano y Buscador de canciones para ver el curso de acción que seguir. Les explicamos lo acontecido, y yo explico lo que creo que deberíamos hacer a continuación. A causa de ello, Buscador de canciones me echa una reprimenda velada, dado que el Alfa es Melodía del alba y yo estoy entorpeciéndole. Le respondo que si Melodía del alba no es capaz de brillar por encima de mí, no va a aprender a ser un buen líder y no será útil para Gaia. Pero en el fondo sé que he bajado la guardia... nadie debe saber hasta qué punto yo aconsejo a Melodía del alba.