7 de abril de 2009 - 2ª entrada - El Fantástico Pwahc
7 de abril de 2009 - Luna Galliard
Melodía del Alba y yo nos marchamos al bosque del este, donde se supone que hay un espíritu de naturaleza caótica y embustera, que puede contarnos cómo vencer el espíritu corrupto que dispersa la enfermedad.
Al llegar al bosque, Melodía del alba libera a un pequeño erizo. En los alrededores hay bastante suciedad humana, y el pequeño se ha quedado atrapado en el plástico de unas latas. Poco después, al llegar al corazón del bosque, entramos en Umbra y disfrutamos de un bucólico ambiente sacado de un cuento de hadas. El espíritu del Erizo nos cuenta que efectivamente conoce un ser que cuadra con las características del tal Pwahc.
Cuando le encontramos, vemos un caballo de jade con tatuajes en lenguaje antiguo. No da la sensación de ser un espíritu natural. Hablamos con él, y en seguida veo que debe estar jugando al engaño con nosotros. Consiguiendo pactar con él, nos lleva a un reino de bolsillo con pinta de casa agrestre a cambio de nuestros nombres. No me equivocaba: el ser era Pwahc.
Viendo que los juegos y ardides son parte de su carácter, le propongo que juguemos al escondite. Es en ese momento cuando Melodía del alba desaparece por completo y dejo de notar el vínculo de manada con él. Jamás había sentido tanta inquietud, ni siquiera cuando nos atacaron las demás tribus. Ha sido como si cortaran una parte de mí, y ahora entiendo un poco más cómo debe sentirse Persiguetormentas.
Asustada, me dejo llevar por la congoja pero Pwahc no me deja entrar. Por suerte, sin que Pwahc me pierda de vista, escucho que Melodía del alba toca la flauta y se encuentra nada más y nada menos que en la casa del ser. Aúllo y él me devuelve el aullido, y luego toca una canción completamente triste, que me hace pensar en la soledad más absoluta. Sabiendo que echar la puerta abajo sería contraproducente me mantengo a la espera, pero la canción de Melodía del alba consigue enternecerle y le deja salir de lo que parece un cofre lleno de ropa sucia.
Melodía del alba convence a Pwahc de que el juego ha acabado y que yo he ganado, y finalmente nos ponemos a hablar. Pwahc nos cuenta la leyenda de la manada de la Espiral verde, que consiguió un ritual de Ciervo para encerrar al ser que propaga la plaga, que él llama "dios oscuro". Le encerraron en un túmulo protegido por el espíritu del Monolito, pero aparentemente ha escapado. Tras mucha charla, conseguimos convencer a Pwahc de que nos eche una mano una vez realicemos el ritual para encerrar al dios oscuro.
Finalmente nos volvemos con el resto de la manada de vuelta a Cliffden.